Los vehículos sin conductor de Google se vieron involucrados en 11 accidentes menores en seis años, pero en los que “nunca fueron responsables”, destacó en la noche del lunes el responsable del proyecto, Chris Urmson, en la plataforma “Medium”.

En siete ocasiones fueron otros conductores los que chocaron por detrás a los automóviles de Google. En el resto de casos fueron rozados por los lados y en uno otro vehículo se saltó el cartel de Stop. Sólo hubo daños leves en el vehículo y ningún herido.

“Cuando se pasa suficiente tiempo en la calle al final pasan accidentes, da igual si uno está en sus propio automóvil o en uno sin conductor”, resumió Urmson.

La flota de Google, formada por más de 20 coches robot, ha recorrido más de 2.7 millones de kilómetros, 1.6 millones de ellos de manera completamente autónoma. En la actualidad recorren unos 16,000 kilómetros por semana.

Urmson no dio detalles sobre cuántos accidentes ocurrieron cuando los vehículos eran controlados sólo por la computadora, pero sí mencionó ejemplos en los que la electrónica contribuyó a evitarlos, como cuando un ciclista se cruzó en el camino o cuando giró un coche situado en segunda línea.

En un caso incluso los sensores detectaron a dos conductores que circulaban en sentido contrario directamente hacia el coche de Google en medio de la oscuridad. Los cruces son las zonas más peligrosas. Los automóviles de la empresa están programados para esperar aún un pequeño lapso antes de arrancar cuando los semáforos se ponen en verde, explicó el ejecutivo.

Google presentó sus coches autónomos en 2010. Las grandes automotrices también han hecho investigaciones y avances en este terreno. Los expertos creen que para el año 2020 será normal que los automóviles sin conductor circulen por las ciudades. Hasta entonces hay que resolver sin embargo varias cuestiones, tanto técnicas como jurídicas, como quién es responsable por ejemplo de un accidente.

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